Como Duele


Te conseguí la luz del sol a medianoche

Y el número después del infinito,

E instalé la Osa Mayor en tu diadema

Y tú seguías ahí como si nada;

Endulcé el agua del mar para tu sed,

Te alquilé un cuarto menguante de la luna,

Y como buen perdedor busqué en la cama

Las cosas que el amor no resolvía.

Estribillo:

Y cómo duele que estés tan lejos

Durmiendo aqui en la misma cama;

Cómo duele tanta distancia,

Aunque te escucho respirar

Y estás a cientos de kilómetros

Y duele quererte tanto,

Fingir que todo está perfecto

Mientras duele gastar la vida

Tratando de localizar

Lo que hace tiempo se perdió…

Acabé con los jardines por tus flores,

Inventé la alquimia contra la utopía,

Y he llegado a confundir con la ternura

La lástima con que a veces me miras;

Que triste es asumir el sufrimiento,

patético es creer que una mentira

convoque a los duendes del milagro,

que te hagan despertar enamorada.

Estribillo:

Cómo duele que estés tan lejos

durmiendo aquí en la misma cama;

Cómo duele tanta distancia,

Aunque te escucho respirar

Y estás a cientos de kilómetros.

Y duele quererte tanto,

Fingir que todo está perfecto

Mientras duele gastar la vida

Tratando de localizar

Lo que hace tiempo se perdió…

Por qué nos duele tanta distancia,

Fingir que todo está perfecto

Mientras sientes que te duele

gastar la vida durmiendo aquí en la misma cama…

Cómo duele….

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UN PORDIOSERO


Y me presento ante ti, soy una solitaria y melancólica persona. Soy un pordiosero, mis pies están maltratados aún cuando se cubren con seda, y disculpa si mi presencia te causa disgusto es que hace días que la comida de cada uno de esos restaurantes, lleno  de gente contenta de verme y que no recuerda mi nombre, ya no me sabe, ya no sacia mi hambre y sed, y también me disculpo por mi aspecto, ya sé, ya sé que mis piernas están dañadas por caminar a diario aun cuando las protejo del clima con las más finas sedas, mi espalda, abdomen y brazos se encuentran marchitos por el constante peso de mi pasado y futuro y es así como me presento ante ti, sin nada más que ofrecerte que este papel garabateado con palabras de un hombre que sólo sabe de comprar las cosas, que sólo sabe de números y transacciones numéricas , así me inclino ante ti, con reverencia. Por tu hermosura, por tu blanca dentadura, por tus modales de princesa, por ese aroma que percibo cuando te veo cerca, y nuevamente disculpa que te diga todas estas cosas, yo sólo sé lo que dicen los libros no lo que el corazón te grita, y es con este poco conocimiento sobre las emociones humanas que me arriesgo a que tú rechaces  a este pordiosero con dinero, pero claro a ti esto no te interesa, pero es que te vi tan hermosa, tan linda, tan recta en tu forma de caminar que no pude evitar sentir curiosidad. Te parecerá tonto pero cuando te vi pensé “una princesa de cuento de hadas” y cuando volví a verte por esa avenida llena de baches, con autos viejos y descompuestos, supe que eras real. La princesa que andaba buscando.  Y es que tienes tanto y eres tan rica, y sonríes con cada cosa pequeña, haces con trozos de tela los más finos vestidos, y usas los más modernos zapatos, y es que con una lata de pintura haces de un cuarto el más cómodo de los palacios, y sonríes con la señora que lava los platos, y saludas al muchacho que vende piratería en las esquina de un mercado, y es que caminas por el mundo como si fuese tuyo sin necesidad de comprarlo, tienes tanto y yo tampoco, y tienes a hombres esperando una oportunidad por conocerte y tienes amigas que no sólo te darían la mano en cualquier momento, yo apenas si veo mis amigos, mi familia vive lejos y la gente que me saluda en algunos lugares lo hace porque sabe que pagaré la cuenta al finalizar el día. Y debo confesar que te he observado durante mucho tiempo, te vi llorar, te vi reír, reconozco ya tu humor sólo con verte, te vi salir de la mano con él. Y no, no me mires con ojos de miedo y asco. Mejor mírame con sorpresa, como si esto fuese un regalo, porque he venido a decirte que este pordiosero, quiere cuidarte, que yo puedo cuidarte, que puedo ser alegre si me dices como sonreír, que puedo hablar con el corazón y cerrar los libros por un rato, si me enseñas de nuevo el amanecer a tu lado. Y es que tienes tanto, tienes libertad y tienes decisión, tienes amor y coraje. Yo sólo tengo papeles, y más papeles que sólo me han servido para cambiar objetos a cada rato, pero no tengo lo que tú tienes lo que te hace diferente a mí, lo que me hace enamorarme si te veo por lo calle caminando, con ese paso lleno de gracia,  tienes alegría y tienes compañía, yo tengo soledad y vinos de mesa que no encuentras en todos lados. Y perdóname por acércame a ti como lo hago, por tocarte el brazo, pero es que eres tan bella que mi corazón parece explotar y reunirse nuevamente. ¿Mi nombre? No necesito un nombre, ponme el nombre que tú prefieras, seré quién tu imagines, y no, no necesito dinero, ni comida, ya sabes que eso lo tengo de sobra, sólo necesito estar a tu lado y aprender a amarte y a amar la vida. Amar la vida como la amas tú, y quiero verte feliz y si Dios me regala una oportunidad, ser yo quién provoque tal felicidad en ti, y es que contigo al fin entendí lo que ser rico realmente es. Así que aquí te espero, aquí te veré, cada sábado en la av. Juarez, en el jardín de cada fin de semana, te esperaré y pediré limosna para sobrevivir, limosna de amor para aquellos que tengan un poco para mí.