¿Fantasías Sexuales?


Recibo e-mails de adolescentes y mujeres que están confundidas y preocupadas por el tema de sus fantasías sexuales. Para su desmayo sus fantasías más excitantes involucran actividades sexuales con otras chicas o mujeres. Sus fantasías parecen ser consistentes con su orientación sexual. ¿Qué significa lo que quieren saber? ¿Son bisexuales, lesbianas, confundidas, o simplemente raras?

Hay experiencias de masturbación compartidas donde hay mujeres que reconocen el peso que se sacaron de encima cuando se enteraron de que otras mujeres “heterosexuales” también fantaseaban con tener sexo con otras mujeres cuando se masturban. Hay comodidad al saber que no están solas en su experiencia. Si otras con las mismas fantasías se identifican como heterosexuales debe estar bien que ellas hagan lo mismo, y su heterosexualidad ya no se cuestiona más.

¿Qué significan estas fantasías sexuales? ¿Proveen una clara o incluso oscura indicación de nuestra orientación sexual? Si usted ya sabe que es una lesbiana o mujer bisexual pueden tener alguna significación pero en sí mismas no son una indicación inflexible de su orientación sexual. Esto en parte está demostrado por el hecho de que algunas mujeres que se identifican como lesbianas tienen fantasías sexuales que involucran hombres. Las fantasías sexuales indican nada más que lo que nuestro cerebro considera que es excitante sexualmente en el momento y en un contexto dado. No parecen ser representativos de nuestra orientación sexual.

Pueden ser indicativas de su sociedad, de lo que su sociedad considera ser de una naturaleza sexual o erótica. En muchas sociedades somos criados para idealizar el cuerpo femenino, sólo mire las portadas de las revistas, y los avisos de televisión. Quizás es por eso que las participantes mujeres en una encuesta (en inglés) en este sitio web indicaba ligeramente más de un 3 por ciento de ellas han sido excitadas sexualmente por imágenes de mujeres desnudas más que por imágenes de hombres desnudos; indicando que nuestra respuesta al erotismo puede no corresponder tampoco a nuestra orientación sexual. Agregado a esto está el hecho del tabú, también socialmente controlado, que es casi siempre lo más excitante y estimulante. Pone nuestras hormonas al máximo; nuestra respuesta física al sexo y el miedo son muy similares. El hecho es que algo que usted nunca haría es en realidad lo que lo hace tan excitante. Es menos fantástico si en realidad pudiéramos hacerlo. Lo que encontramos erótico es más el resultado de la socialización que de la orientación sexual.

Nuestros pensamientos son quizá el indicador menos confiable de nuestra orientación sexual, porque hay muchas cosas que la influyen. Toda la información provista por nuestros sentidos y sustancias químicas dentro de nuestros cuerpos, naturalmente o de otra manera, influyen sobre nuestros pensamientos, como lo hacen nuestras experiencias pasadas, reales e imaginarias. Sólo mire los bizarros sueños no-sexuales que experimentamos si quiere alguna indicación de hasta qué punto nuestros sueños sexuales pueden ser impredecibles.

Mery